“Colombia: A Musical Journey,” NYC, July 24, 2024.**

 

In celebration of Colombian Independence Day, on Friday, July 19, the historic Merkin Hall in New York was the setting for “Colombia: A Musical Journey,” a remarkable concert sponsored and produced by the Consulate General of Colombia in New York and Azlo Productions.

 

Classical guitarist and music producer Nilko Andreas curated an exquisite program that showcased the essence of the Colombian spirit as a wellspring of universal inspiration. The repertoire featured works by some of Colombia’s most distinguished composers, including Guillermo Uribe Holguín, Antonio María Valencia, Adolfo Mejía, Roberto Pineda Duque, and Francisco Zumaqué, a disciple of the legendary Nadia Boulanger, among others.

 

This exploration of Colombia’s rich artistic legacy was a rare treat for the audience, who filled the hall, drawn by the uncommon opportunity to hear these works in an international setting, performed at such an extraordinary level. 

 

A Triumph of Music

 

After years of meticulous preparation, Azlo Productions brought together a stellar ensemble of musicians capable of honoring these masterworks. A standout of the evening was Uribe Holguín’s *Sonata No. 1 for Violin and Piano*, performed with precision and passion by New York violinist Amadi Azikiwe and Ukrainian pianist Anna Bogolubova. Bogolubova also delivered two *Trozos en el Sentimiento Colombiano* for solo piano, along with vibrant interpretations of bambucos by Adolfo Mejía and Antonio María Valencia. Korean soprano Yu Jung Bae captivated the audience with two exquisite vocal pieces by Maestro Roberto Pineda Duque.

 

Through these carefully curated gems, Nilko Andreas highlighted how Colombian music, enriched by European traditions, carries a distinctive character rooted in the country’s African and indigenous heritage, creating a singular musical language that transcends borders.

 

The concert also featured the world premiere of *Colombia, un nuevo amanecer*, a piece composed specifically for the event by Maestro Francisco Zumaqué, as well as *Página de Álbum* for cello and piano, performed beautifully by Korean cellist Jisoo Ok. Soprano Sasha Gutierrez enchanted the audience with two popular Colombian songs arranged for guitar by Nilko Andreas, and Liz Chidester delivered a heartfelt performance of the hauntingly beautiful bambuco *El beso que le robé a la luna*. The three soloists were met with thunderous applause. The concert concluded with two stirring arrangements for string quintet and guitar by composers Pedro Morales Pino and Petronio Álvarez.

 

A Celebration of Identity

 

Throughout the evening, the New York audience was moved by music of exceptional quality, rooted in the richness of Colombian folk traditions yet imbued with a sense of universality and timelessness. This anthology of Colombian music, presented in the world’s cultural capital, brought together artists from diverse corners of the globe, underscoring the growing recognition and appreciation of these composers’ extraordinary works.

 

Colombia lives on through its timeless art, continuously inspiring creators across generations and geographies, affirming that Colombia, far from being just a place of magic and wonder, remains an international center of artistic innovation and creation.

Carlos Lopez, OperaNews    

 

SPANISH:

 

   El Consulado General de Colombia en  Nueva York acoge «Colombia: Un viaje musical», NYC. 24 de Julio  de 2024.

Celebrando el día de la Independencia Colombiana, El pasado viernes 19 de julio, el histórico Merkin Hall de Nueva York fue testigo del concierto «Colombia: Un viaje musical», auspiciado y producido por El consulado general de Colombia en Nueva York, y Azlo Productions.

El guitarrista clásico y productor musical Nilko Andreas confeccionó un programa que celebra el alma colombiana como fuente de inspiración de obras universales. El ciclo incluyó piezas de grandes compositores cuyo arte se nutre en las fuentes de la cultura colombiana, como Guillermo Uribe Holguín, Antonio María Valencia, Adolfo Mejía, Roberto Pineda Duque o Francisco Zumaqué, alumno de la inolvidable Nadia Boulanger, entre otros. 

Esta faceta del universo artístico colombiano resultó una grata primicia y contó con un enorme interés por parte del público, que llenó el auditorio, atraído por la escasa presencia de estas obras en las salas de conciertos internacionales, y lo inhabitual que resulta verlas servidas con tan alto nivel artístico. 

Una vez más, triunfó la música

Después de varios años de trabajo, Azlo Productions reunió a un grupo de intérpretes capaces de hacer justicia a estas obras de calibre universal. Destacó la Sonata No. 1 para violín y piano de Uribe Holguín, a cargo del violinista neoyorkino Amadi Azikiwe y la Anna Bogolubova. La pianista ucraniana ofreció también dos "Trozos en el Sentimiento Colombiano" para piano solo, además de bambucos de Adolfo Mejía y Antonio María Valencia. La soprano coreana Yu Jung Bae interpretó dos gemas del repertorio colombiano para voz y piano del maestro Roberto Pineda Duque.

El periplo musical propuesto por Nilko Andreas dejaba patente, a través de estas pequeñas perlas musicales, que el acervo musical colombiano está lleno de un talento que tomó el testigo de la música europea y la enriqueció de manera singular con elementos netamente colombianos, en conexión directa con nuestras raíces tanto africanas como indígenas. 

El concierto incluyó también el estreno absoluto de "Colombia, un nuevo amanecer" del maestro Francisco Zumaqué, escrita especialmente para esta ocasión, y "Página de Álbum" para cello y piano, interpretada por la chelista coreana Jisoo Ok. La soprano Sasha Gutierrez presentó dos canciones populares colombianas arregladas para guitarra por Nilko Andreas, mientras que Liz Chidester interpretó el precioso bambuco "El beso que le robé a la luna". Las tres cantantes solistas fueron muy aplaudidas por el auditorio. Para concluir, se ofrecieron dos arreglos para quinteto de cuerdas y guitarra de los maestros Pedro Morales Pino y Petronio Álvarez.

Una celebración de lo que somos

Durante toda la velada, el público de Nueva York vibró con una música de excelente calidad, pegada a los senderos de la tradición popular colombiana, pero con una irrenunciable vocación de trascendencia y universalidad. Una antología de la música colombiana en la capital del mundo, con protagonistas de diferentes rincones del planeta. Un evento que demostró, en suma, el interés por estos compositores y su espléndida producción musical. 

Colombia pervive en la eternidad de su arte, que sigue inspirando a creadores de cada generación y cada geografía, demostrando que Colombia, además de un lugar lleno de magia y trascendencia, sigue siendo un centro de creación artística de ámbito internacional. 

 

Carlos Lopez, OperaNews